Cada día millones de hombres se afeitan frente al espejo de su baño sin, seguramente, conocer qué tipo de afeitado es el que practican. Se sirven de su Semogue 1470 para conseguir el mejor afeitado pero por su cabeza no se para a pensar qué técnica está llevando a cabo. Lo más seguro es que trata de un afeitado clásico.

 

Este tipo de afeitado también recibe el nombre de tradicional y es el que, tanto histórico como cronológicamente, lleva instaurado un mayor tiempo. Por él han pasado todo tipo de herramientas con las que realizarlo, desde las navajas de barbero hasta las maquinillas clásicas. El afeitado clásico se sirve de la brocha y del jabón o crema. Habitualmente, el barbero coloca una toalla (previamente remojada en agua caliente) sobre la barba antes de iniciar la acción ya que así el pelo se reblandecerá.

 

Se trata de un afeitado muy cuidadoso no apto para aquellos que elijan el momento del afeitado como un mero trámite sin, casi, poner atención a la actividad. En el lado positivo, el afeitado clásico es más cerrado, ecológico y también mucho más económico ya que sus productos son más duraderos, orgánicos y biodegradables. Por estas razones, desde hace unos lustros se está viviendo una recuperación de este modelo de afeitado.

 

EL AFEITADO MODERNO

El conocido como afeitado moderno es el más actualizado en la actualidad por diversas cuestiones, principalmente su rapidez y menos laboriosidad que el afeitado clásico. Se practica con maquinillas desechables (también conocidas como multihoja) y con espuma o gel, a gusto del consumidor. Este tipo de afeitado tuvo su mayor auge en la década de los años sesenta, momento en el que la publicidad y las modas hicieron que los jóvenes empezaran a cambiar sus hábitos de afeitado. Desde entonces, se ha mantenido como el afeitado más utilizado.

Las razones de este auge son bien sencillas: las maquinillas son fáciles de encontrar y también de usar y este tipo de afeitado no requiere de mucha dedicación ni tiempo. Sus geles ofrecen una espuma de manera casi instantánea, cuestión a añadir en esta velocidad de afeitado. Sin embargo, los repuestos de las maquinillas encarecen la acción, al igual que su naturaleza no ecológica. Al tratarse de varias cuchillas, el cuidado posterior de la piel es muy importante al sufrir más daño que en el proceso del afeitado clásico habitual que hemos comentado anteriormente.